No debería vanagloriarme de mi incipiente fama, pero lo haré por que no estoy segura de que vaya a durar. Además todo el mundo sabe que lo primero que se pierde con la fama es la humildad.
Fui a la presentación de un libro, en el que yo no tuve nada que ver. Uno de los autores estaba presente, un par de comentaristas muy destacados y unos bocadillos deliciosos, que hacían un maridaje perfecto con el vino de honor. Al finalizar la presentación una amable señora, que sabía mi nombre y actividad profesional, se dirigió a mi a pedirme que le firmara su libro; yo respondí que no tenía nada que ver con la edición en cuestión. La señora insistió. Como un autógrafo no se le niega a nadie, y nunca nadie me lo había pedido accedí. Tengo que trabajar en mis dedicatorias.
Fui a la presentación de un libro, en el que yo no tuve nada que ver. Uno de los autores estaba presente, un par de comentaristas muy destacados y unos bocadillos deliciosos, que hacían un maridaje perfecto con el vino de honor. Al finalizar la presentación una amable señora, que sabía mi nombre y actividad profesional, se dirigió a mi a pedirme que le firmara su libro; yo respondí que no tenía nada que ver con la edición en cuestión. La señora insistió. Como un autógrafo no se le niega a nadie, y nunca nadie me lo había pedido accedí. Tengo que trabajar en mis dedicatorias.

