Creo que este va a ser un post controversial, pero hay algo que tengo que confesar algo que va totalmente contra mi sentido común, lógica y, en general, cliché de una chica progre latinoamericana a la que en un momento u otro obligaron a leer "venas abiertas de América Latina", pero es algo que he estado sintiendo recientmente, pero no le puedo decir a nadie, mi padre seguro me desheredaría, mi novio seguro me diría que vivo en el error, y en la escuela seguro me quitarían el financiamiento, así que que mejor que gritarlo al aire, o al internet y esperar.
El punto es que, hace ya un tiempo, que me siento mal por Bush. No se trata de humanizar a lo inhumanizable, o de, como diría Lucerito, justificar lo injustificable, no voy a argumentar que no hizo todo solito o que mucho votaron por él, porque igual no tiene perdón, ni voy a intentar buscar su punto bueno, del género Hitler era bueno con su perro (no por comparar).
La verdad ni siquiera yo puedo enteder por qué me siento así, pero creo se debe a que, en un nivel muy básico, no puedo dejar de pensar en lo que sigue, cuando vas a un cuarto solo después de todo, incluyendo que te avienten un par de zapatos, y es la idea de ese momento en el cuarto solo la que me hace imposible disfrutar el video como al resto de la gente. Bush no es mi catarsis y el hecho de que le vaya mal tampoco hace que me sienta bien, quizás encima, ver el enojo que tanta gente carga dentro me quita un poco de esperanza de que todo mejore. Dicho sea de paso, a pesar que me burlé originalmente en este blog cuando metieron a la cárcel a la Paris, me pasó lo mismo cuando la vi en la televisión, mientras se la llevaban de la corte y lo único que dijo fue: Mamá? Y otra vez, no pude seguirme burlando, porque su Mamá evidentemente es una idiota, y encima de todo es la que la puso ahí, pero a veces yo, a punto de cumplir 28 años y tras haber estudiado, trabajado, etc., estoy en situaciones todavía en las que tengo que contener el primer instinto y ese instinto es el mismo de la Paris, el querer a mi mamá.
El punto es que, hace ya un tiempo, que me siento mal por Bush. No se trata de humanizar a lo inhumanizable, o de, como diría Lucerito, justificar lo injustificable, no voy a argumentar que no hizo todo solito o que mucho votaron por él, porque igual no tiene perdón, ni voy a intentar buscar su punto bueno, del género Hitler era bueno con su perro (no por comparar).
La verdad ni siquiera yo puedo enteder por qué me siento así, pero creo se debe a que, en un nivel muy básico, no puedo dejar de pensar en lo que sigue, cuando vas a un cuarto solo después de todo, incluyendo que te avienten un par de zapatos, y es la idea de ese momento en el cuarto solo la que me hace imposible disfrutar el video como al resto de la gente. Bush no es mi catarsis y el hecho de que le vaya mal tampoco hace que me sienta bien, quizás encima, ver el enojo que tanta gente carga dentro me quita un poco de esperanza de que todo mejore. Dicho sea de paso, a pesar que me burlé originalmente en este blog cuando metieron a la cárcel a la Paris, me pasó lo mismo cuando la vi en la televisión, mientras se la llevaban de la corte y lo único que dijo fue: Mamá? Y otra vez, no pude seguirme burlando, porque su Mamá evidentemente es una idiota, y encima de todo es la que la puso ahí, pero a veces yo, a punto de cumplir 28 años y tras haber estudiado, trabajado, etc., estoy en situaciones todavía en las que tengo que contener el primer instinto y ese instinto es el mismo de la Paris, el querer a mi mamá.


