
04 agosto, 2010
Schopenhauer my ass!!!

02 marzo, 2010
Juventud, tesoro perdido...
Cansada de leer únicamente “Supermujer”, revista de distribución gratuita en Superama, pero no tan intelectual como para comprar ELLE, ni tan culta como para comprar TV Notas, ni tan letrada como para comprar la COSMO, compré la Women's Health, especialmente por su artículo central: La solución sin dieta, baja tres kilos. Pensé “esto me interesa”, y además un artículo “prepara sandwiches ricos y súper sanos” y pensé “esto me interesa más”. Tristemente ninguno de los sandwiches tenía tocino (seguiré tomando mis recetas de Insanewiches), y la solución para bajar de peso sin dieta es el ejercicio; lo mismo que dicen todas las revistas desde el principio de los tiempos.
Tras este fiasco, un artículo llamó poderosamente mi atención: “Los treinta, edad clave para la belleza”. Como ustedes saben, mis queridos lectores, estoy a sólo un mes de cumplir 30 y eso me tiene conturbada. Empecé a leer “(...) los treinta supuestamente son tus mejores años: por fin sabes manejar las relaciones (¿cuales? ¿las que no tengo?), vas bien en el trabajo (aunque no sé hacia donde), te hiciste de una buena colección de zapatos (NOOOOOOOOO!). En otras palabras sabes lo que quieres de tu existencia (yo no, seguramente por que no tengo una colección de zapatos que me lo diga). Pero es también justo en este momento que la vida te arroja en una espiral de descenso en cuanto a asuntos de belleza.”
Quería desistir, quería abandonar esa tortura psicológica, pero no pude: las primeras arrugas comienzan a emerger, el acné- al más puro estilo de la prepa – tal vez regrese o haga su debut.(...) Si pasaste los veinte sentada en la playa con una copa de chardonnay en una mano y un cigarro en la otra, esos vicios comenzaran a notarse, literalmente, en tu casa (¿WTF toma chardonnay en la playa a los 20?, ¿cambia la cosa si yo tomé miles de cervezas?)”.
Debí parar ahí, debí prever lo que se venía, pero no lo hice, fue terrible, fue devastador: celulitis, arrugas, escote lleno de pecas (he de confesar que eso si me gusta, se ven super lindas), adelgazamiento de cabello (y engordamiento de todo lo demás), pelos en lugares indeseados, acné, granos rojos al rededor de la nariz y la boca, manchas cafés en la cara...
En conclusión, me estoy convirtiendo en un monstruo. Tengo que tomar medidas urgentes. No celebraré mi cumpleaños, así mi cuerpo no se dará cuenta que cumplí 30 y seguirá funcionando como hasta ahora. Me iré del país, así la gente me conocerá como la deformidad que ahora soy y no pensarán que hubo algo bueno antes. No volveré a verme en un espejo para no notar el gradual proceso de envejecimiento y sobre todo, no volveré a comprar estas revistas. Voy a comprar la Cosmo Girls o la Teens para sentirme bien de haber pasado la adolescencia (etapa en la que en realidad estaba mucho peor que ahora, y cre y aceptar mi acné de mujer madura.
26 septiembre, 2009
Grandes logros nacionales
08 octubre, 2008
Nuevos prefijos
Narcotráfico, narcomantas, narcobalaceras, narcoasesinatos, narcodelincuentes, narcodinero, narcopolítica, narcotúneles, narcomensajes, narcorredes, narcoterrorismo, narcoatentados, narcoajustes de cuentas, narcoamenazas, narcomenudeo, narcotienditas, narcocorridos, narcocampañas y narcocandidatos.
¿Dónde quedó el lado amable de las drogras?[1]
[1] El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, advirtió durante su visita a la Ciudad de México, que todos los países de Latinoamérica sufren ya las consecuencias del narcotráfico, que se ha convertido en una epidemia; "una plaga en nuestro continente que mata más gente que el SIDA u otra epidemia conocida, destroza más hogares que cualquier crisis económica que pudiéramos sufrir y es una amenaza para las instituciones del Estado".
05 agosto, 2008
De las ratas...las más altas por lo menos
EL OBSERVADOR GLOBAL / Sin tetas no hay paraíso
Moisés Naím (05-Ago-2008)
Reforma
"Este es el título de un libro del colombiano Gustavo Bolívar que, transformado en telenovela, ha logrado un gran éxito internacional. Cuenta la historia de Catalina, una muchacha pobre que decide hacer cualquier cosa con tal de tener con qué pagarse la cirugía plástica que le dote de senos más grandes.
Para muchos, la conducta de Catalina es de una frivolidad que raya en lo irracional. Para otros, no hay nada más racional. Sustentan su opinión en serias investigaciones científicas que demuestran que la apariencia física tiene importantes consecuencias sobre el salario. Además, desgraciada pero inevitablemente, en muchas sociedades la cirugía plástica se ha convertido en el principal acelerador del progreso económico, especialmente para las mujeres.
En un buen número de países, las ganancias que produce una inversión en la mejora del aspecto físico superan las que se obtienen de una inversión en un título universitario (y yo que insisto en estudiar, aun cuando una sabia Profesora me dijo muy al principio de mis estudios como politóloga: “hay Camila, tu deberías estar estudiando algo más para señoritas como tu, algo como historia del arte”). Para una joven rusa, china o argentina, por ejemplo, resulta más rentable ser bella que ser graduada universitaria. Sin que ello implique que se prostituyan. Más bien se trata de que, en general, la gente bella gana más que la fea (de ahí mi bajo salario, y el bajísimo nivel del salario del mexicano promedio). Esta afirmación va en contra de la presunción de que las apariencias no importan, de que la belleza es relativa y que los patrones de quién es bonito o feo dependen de la cultura (Teoría de la mala distribución geográfica de la belleza: no es que sea guapa, es que es exótica). Pues resulta que nada de esto es así.
Daniel Hamermesh, de la Universidad de Texas, entrevistó a una muestra aleatoria de individuos entre los 7 y los 50 años en varios países y a cada entrevistado le pedía que clasificara a las personas cuyas fotos le mostraba de acuerdo a su atractivo físico. La primera sorpresa fue que en todas partes del mundo, y sin importar edad, sexo, educación, religión o nivel de ingresos, los entrevistados coincidieron en sus opiniones acerca de quiénes eran las personas más o menos atractivas en las fotos. La segunda sorpresa es que Hamermesh tenía la información sobre los salarios de cada uno de los fotografiados y descubrió que las personas clasificadas como más atractivas ganaban más que el promedio, y las "feas", menos. Así, en Estados Unidos los hombres "feos" ganan 9% menos que quienes tienen un atractivo promedio; en Inglaterra, 18% y en China (Shanghai), 25% menos (¿como se puede distinguir entre un chino feo y uno guapo?) Las mujeres menos agraciadas que el promedio ganan 6% menos en Estados Unidos, 11 % en Inglaterra y un enorme 31 % en Shanghai, donde las mujeres más atractivas ganan 10 % más que el promedio, lo que arroja una diferencia de 41 % entre los ingresos de las chinas bonitas y los de las feas.
Hamermesh hizo el mismo estudio en la Asociación Americana de Economistas, donde encontró que los más atractivos eran elegidos con más frecuencia para las posiciones de liderazgo del gremio que agrupa a los más fervorosos creyentes en los mercados, la meritocracia y la racionalidad en las decisiones.
Los resultados de Hamermesh también encuentran eco en estudios que demuestran que, en todas partes, la estatura aumenta el ingreso (eso me compensa). En Estados Unidos, 25 % de la población que es más alta gana 10 % más que el 25 % más bajo. Se han dado muchas explicaciones para esta tendencia: psicológicas, sociales, nutricionales, etc. Pero la más reciente es la más explosiva: los más altos ganan más porque son más inteligentes (Siempre tuve razón: de las ratas…las más altas). Esto es lo que concluyen Anne Case y Christina Paxson, quienes al estudiar muestras de niños de tres años de edad encontraron que los más altos tenían resultados sustancialmente superiores en pruebas cognitivas que los niños más bajos.
"Encontramos que la ventaja en ingresos asociada con la mayor estatura está estadísticamente asociada con los mejores resultados de los test durante la niñez. Además, demostramos que las personas más altas escogen ocupaciones que requieren destrezas cognitivas superiores y menores exigencias físicas" (y yo que pensé que yo era huevona, no, sólo soy alta), escriben Case y Paxson. Queda por verse si esta conclusión sobrevive al escrutinio de otros investigadores.
Pero, volviendo a Catalina, vale la pena mencionar que los senos no son el único billete al paraíso económico. Los dientes también. Así es: quienes tienen mejores dientes ganan más (mi estúpido diente feliz, y yo que pensaba que me da personalidad cuando en realidad está saboteando mi carrera y me disminuye el sueldo). El valor económico de los dientes es el título del trabajo donde Sherry Glied y Matthew Neidell demuestran que las mujeres que tienen mejor dentadura ganan 4 % más que quienes la tienen peor. Esta es una buena noticia: cepillarse los dientes con frecuencia es más fácil que someterse a la cirugía plástica."
29 noviembre, 2007
Y sigue la mata dando

26 julio, 2007
Fututo Incierto
Tengo 27 años. Esta edad, incluso antes, la mayoría de las personas suelen alcanzar la madurez. A mi edad mi madre tenía ya 3 hijos y estaba haciendo una especialidad tras graduarse como médico. A esta edad muchas de mis amigas están casadas y a punto de ser madres, si no es que ya lo son. Mis amigos están pensando en su estabilidad económica y laboral y en forjar un patrimonio. Por mi parte, yo estoy leyendo el séptimo libro de Harry Potter; y cuando pienso en el futuro, pienso en un sombrío y lúgubre futuro en el que no habrá más libros de Harry. Él ha estado conmigo los últimos 10 años, desde que salió en 1997 el primer libro, así, mi relación con Harry se ha convertido en una de las más duraderas en mida.
Hoy, leo lentamente el último libro de la serie; intento leerlo muy despacio, incluso tengo temor de terminarlo. No me gusta la idea de no pasar más noches en vela leyéndolo, o las tremendas dudas y ansiedad generadas al terminar cada uno de los libros y el terrible tormento de tener que esperar más de una año para leer el siguiente….






