La mamá: bueno Blanquita ya me voy
Yo: mamá, ¿con quién crees que hablas?
La mamá: pues contigo Blanquita
Yo: mamá soy Camila
La mamá: Camila?
Yo: Si mamá, tu hija.
La mamá: Canija! pero si yo le marqué a Blanquita!!! ¿por qué contestaste tú?
Durante la conversación, yo, buena como soy, la felicité por ser el día de su Santo:
La mamá: ¡que linda que te acordaste!
Yo: ¡pues claaaaaro!! ¡Si yo me llamo igual!
La mamá: ¿De verdad? ¡Pues felicidades!
La conversación tuvo lugar el día de hoy, justo el día en que gracias a Adriana encontré una página dedicada a la paternidad responsable, que me hizo reír y llorar, todo a la vez, durante toda la mañana. Mañana que debía haber dedicado a terminar el documento que tengo que entregar.
