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28 septiembre, 2010

“2010. Año de la Patria. Bicentenario del inicio de la Independencia, Centenario del inicio de la Revolución y Quinto Aniversario de Trendy Procrastinators”.

5 años se dice fácil, pero nunca dediqué 5 años a nada o a nadie; bueno, a terminar la primaria, pero nada más. 5 años es mucho tiempo: la séptima parte de mi vida; o una vida breve; o la vida de este blog.

Para el blog, 5 años han representado 569 entradas, 4 fieles lectores, solamente 1 hate mail. 33,386 visitas de 68 países, y una disminución sutil pero innegable de la calidad de las entradas.


Para mí, en 5 años deje mi primer trabajo, el que odie, el que me hizo pensar que era mejor volver a la escuela. Fui a Barcelona, hice una maestría, los mejores 18 meses de la vida. Conocí a la gente más extraña que resulto la más divertida, a nuevos grandes amigos, comí, bebí, probé muchas cosas-pero quedaron muchas por probar. Viaje mucho y luego no viaje, quería pasar el tiempo con la gente que me hizo feliz, la Chavala, la música, la vida de estudiante y de pepenador, el discreto encanto de colarme a los mejores eventos. Me mudé con todas mis cosas en un carrito robado de un supermercado. Aprendí a andar en bici. Iba a pasear por la playa todos los días. Olvidé lo que había dejado. Conocí a alguien que me hizo pensar que todo lo anterior había sido un burdo intento, y lo que vino después. Nadé en pelotas. Aprendí a hacer crepas. Regrese, lloré 18 horas seguidas hasta que no pude más. Reencontré a los amigos, me confortaron, me dieron trabajo, los dejé. Trabajé en el Minitry of Silly Walks, lo que me llenó de satisfacción, pero no de dinero. Dejé la casa paterna, mi vida se convirtió en vacaciones permanentes. Llegué a la Paz, el lugar más bonito del mundo con grandes amigos (lo que pasa en Embudo, se queda en el Embudo). Salí en televisión. Escribí mucho y lo publicaron, viajé un poco más. Cuba me cimbró. Me estanqué. Tuve un sueño, lo seguí, lo alcance, me ilusione, bien pronto me decepcionó, me quebró, lloré -mucho más de lo necesario- pensé en dejarlo, toqué fondo. Cumplí 30 años, lo sufrí, tuve miedo. Me recuperé, subí, el optimismo autoritario, las amigas treintonas, el club de lectura que nunca hicimos y las sesiones de terapia grupal, el trabajo arduo, las margaritas de mango, la fiesta que no para. Recuperé el entusiasmo, me volví a ilusionar, no por el sueño, por mí, por lo que quiero hacer, por donde estoy, por las personas que me acompaña. Los nuevos amigos, los viejos, las gordas, la Tota, el G80, la familia siempre, mi Viejo, el Pez, el G4, el GSAG, Selma.

Aline.... Aline me dijo que iba por cigarros. Nunca volvió…

28 septiembre, 2009

Cuarto Aniversario!!!


Estimados lectores, el día de hoy este blog cumple 4 años. Todo el día estuve pensando en hacer una entrada conmemorativa. Pero todo el día estuve en clases, así que más que pensar, me quede dormida. En la tarde cuando salí de la escuela, la tarde era preciosa, así que preferí ir a tomar un café en parque y leer un libro. De camino a mi casa, decidí ir de compras.

Espero no lo tomen como una descortesía, pero preferí festejar comprando unos nuevos zapatos divinos, que en honrar esta bitácora y a sus 4 fervientes lectores. En realidad no tuve ninguna buena idea. Ayer también compré una bici divina. Espero que un buen paseo en bici o salir a pasear con mis nuevos zapatos, me devuelvan la inspiración perdida en las últimas semanas.

Gracias a todos ustedes por seguirnos leyendo pese a la decreciente calidad de Trendy Procrastinators, gracias por sus colaboraciones y sus ideas.

09 septiembre, 2008

La Tita, corresponsal en Europa.


Si los mexicanos pudiéramos invadir otra tierra para destruirla, nada como Münich.


En ocasión de los 3 años cumplidos de este blog he sido invitada a colaborar en el, cosa me enorgullece, y como no tengo una vida tan trendy como la de sus creadoras, les escribo lo que se me ocurre.


Hace unos meses estando en mi amado México pensaba “vaya como me caen mal algunos compatriotas: tiran basura contaminan, no respetan los señalamientos y menos al peatón, el transporte público apesta, te asaltan, te secuestran…..blablabla”. Entonces contaba los días para partir hacía las lindas tierras germanas, habitadas por güerotes y no tan güerotes. Finalmente a mi llegada, y cumpliendo poco más de dos semanas en el hermoso pueblo Bávaro de Münich, me he dado cuenta que el problema quizás no son todos los mexicanos, y que no necesariamente todo tiene que ser perfecto fuera de casa.


En estas tierras he conocido cosas maravillosas y sumamente extrañas, por ejemplo el reggaeton cristiano, tema que me ha mantenido impresionada varios días. Tras no conocer a nadie por aquí fui acogida por una tierna agrupación cristiana, quienes me han mostrado las aberraciones a las que se puede llegar con el reggaeton; en cualquier momento empezara a haber reggaeton clásico con letras tales como “dale valquiria dale, embárrate en el Nibelungo” y entonces si las profecías se cumplirán y llegaran los 7 jinetes del Apocalipsis y lloverá fuego… Además, cabe resaltar que esta linda congregación de la región cervecera más grande del planeta ¡No toma, pero escucha reggaeton cristiano!.





Tras varios días de caminar sin rumbo y especialmente paseando por el barrio gay de esta ciudad tan conservadora, observe a cientos de transeúntes y comensales con el atuendo tiroles típico de la región. Claro, yo no sabía que estaba en el barrio gay… Lo cual me hizo pensar: “mmm en México seria toda un onda mariachis gays con traje de arcoiris”. Pero bueno… pensé que era una tradición únicamente de ese barrio y no. En la tienda de almacenes tal como “Kaufhof” hay una sección completamente especializada en estos atuendos, y no como un disfraz, sino como traje de uso diario!!! Chicas saquen su atuendo de Adelita y de ranchera, así viene la moda ahora, esta gente si que es tradicional!!!! (no se si será necesario hacerme de uno…. Al menos llenaría bien el escote)



Finalmente hoy después de un día más de reggaeton cristiano, de regreso a mi casa pensé: Vaya, quizás el problema no es México, o al menos la ciudad, ni sus habitantes, el problemas es que no vivimos aquí. No pagamos 6.70 euros (más de 100 pesos) por usar un día el metro, sino solamente de 3 a 5 pesos por trayecto, aun cuando esto suponga poner tu vida en riesgo, los arrimones, que la gente baje por delante en el pesero. Pero dependiendo la hora el olor es el mismo allá y acá.


No pagamos 2000 euros (casi 30,000 pesos) por tener una licencia para conducir, lo cual nos permite manejar sin siquiera saber que significan las rayas en cada esquina o que cuando la banqueta tiene una línea amarilla significa que no se puede estacionar…


En fin, tantos otros detalles que hacen de la vida una pesadilla, pero más barata. Quizás el asunto es invadir esta ciudad y aprender todas sus muy excéntricas leyes de convivencia y cívicas y así valorar lo que tenemos y no tener nuestra linda ciudad hecha un basurero…


Bueno finalmente los exhorto a todos a ser mejores mexicanos, utilizar los trajes típicos, cumplir las leyes cívicas y alejarse de eso que le llaman reggaeton, y a darle folklore a la vida, Y FELIZ TERCER ANIVERSARIO TRENDIES!!!!

28 julio, 2008

Una veeeeeez en mi blooog/ No porque en mi blog...


Queridos lectores,

En principio este blog surgió como una forma de mantenerme en contacto con Aline, cuando me fui a Barcelona y un o
céano se interponía entre nosotras. Cuando llegue al viejo continente todo era novedad y alegría, y así lo expresaba en este espacio, aunque nadie lo leyera- salvo nuestros primeros 4 fieles lectores. Con el tiempo tanto Aline como yo, más Aline (grrrrr), nos hemos transladado varias veces a lugares recónditos del planeta, seguimos estando lejos y no necesariamente tenemos cosas interesantes que decir. Sin embargo, ahora tenemos casi una veintena de lectores, fieles, participativos y propositivos, y algunos lectores de Taiwan, Croacia, Indonesia, Rusia, y Emiratos Arabes que seguramente han llegado por error y lectores asiduos en Estados Unidos, España, Peru, Argentina, Colombia y otros remotos países, a quienes no conocemos y no les pagamos por entrar al blog.
Ahora, en reuniones y convivios siempre puedo recurrir al contenido de este blog para abrir conversación, o comentar sobre los blogs de mis amigos, quienes también utilizan sus respectivos blogs como una forma de socialización ("No porque en mi blog..."); e incluso nos ha pasado que en algunas reuniones sociales alguien nos conoce por el blog, esto es lo más cercano a la fa
ma que he experimentado.

En el ánimo de complacer a nuestros lectores, aumentar el número de visitantes, y expandir nuestro mercado, los exito lectores queridos a que compartan con nosotras, sus queridas trendies, sus inquietudes, dudas, comentarios, sugerencias, complacencias, ofertas para llevarse a Carpy, y todo lo que quieran ver en este blog. Con esto declaro oficialmente inaugurados los preparativos para los festejos del cuarto aniversario del blog.




PD. No es que no tenga nada que hacer, pero encontré una página donde puedes pintar tu propia vaca, tipo Cow Parade y a un procrastinator que lo hizo antes que yo!!!

23 octubre, 2007

Ca-carnaval! By Federico

Siguiendo con las celebraciones de aniversario, he aquí la escatológica historia enviada bajo amenazas por Federico. Espero la disfruten tanto como yo, es larga, pero sin duda vale la pena:

"Pocas cosas odio tanto como tener que compartir el baño, sobretodo, con gente que no conozco y/o no es de mi entera confianza... no es que sea freak, pero en el baño soy el maître de mon domain. Por ejemplo, en mi sala de baño considero muy ofensivo que los huéspedes entren y pisen con sus zapatos el tapete o que “alguien” deje su repertorio de cabellos en la regadera, en el lavabo, por doquier ¡quoi!

El lector agudo y reflexivo —por supuesto, no entrará nunca a este blog— supondrá que uno de mis mayores predicamentos (y temores) consiste en entrar a baños públicos; en particular, los de mi trabajo son una pesadilla. Específicamente, son dos las situaciones que rebasan mi de por sí estrecho umbral de tolerancia: En primer lugar, no soporto a las personas que acaban de utilizar el baño (y no necesariamente estuvo parado, a menos que haya aplicado la de “aguilita”), salen de su pequeño claustro y dejan la puerta abierta de par en par... Neta, hacer eso no constituye un acto de desprendimiento y generosidad. En serio, que alguien comparta con nosotros ese bouquet, no está haciendo un acto de inconmensurable bondad... al menos no en Occidente.

En mi opinión, lo más humilde y lógico que debemos hacer cuando terminamos nuestro deber —y su acto correlacionado— es: bajar la tapa, accionar la palanca, subirnos los pantalones, fajarnos, subirnos la bragueta (básico), abrir la puerta —con los dedos índice y pulgar—, salir y CERRAR LA PUERTA. Con la finalidad de facilitar la comprensión de lo expuesto previamente, me permito incorporar la siguiente ilustración. ¡La puedes colorear y recortar con tijeras de punta chata! ¡Así podrás reforzar la lección!


En esta época de igualdad de género, te invito lectora querida, a que apliques ese principio también en el baño de mujeres. Quienes conocen del tema saben que no exagero, pero a decir verdad las sensaciones y humores en el baño de mujeres son todavía peores. Alguna vez tuve el infortunio de entrar a un baño de mujeres; ha sido de los peores desengaños que he sufrido y hasta ahora sigo en terapia tratando de superarlo. ¡Caray! Uno como hombre piensa que el baño de “damas” —no es sarcasmo— es lo más cercano al paraíso: que al entrar va a percibir toda clase de perfumes, que habrá pequeños querubines tocando harpas y, sobretodo, que cuando uno abrirá una puerta para tomar papel higiénico debe sonreír y prepararse para “dar el golpe”. ¡Terrible equivocación! Cosas horriblemente traumáticas genera el baño de mujeres.

Todo esto para decir que no soporto a las personas que después de sentarse en el toilette salen del baño como si nada y no cierran la puerta.


Otra de las cosas que más odio en la vida, curiosamente, también ocurre en el baño. Para mi, como para la mayoría de la gente normal ¿?, el cepillado de los dientes siempre ha sido un ritual, un momento de purificación espiritual, de reencuentro conmigo mismo. Entiendo, no obstante, que para una pequeñísima minoría, la idea de que cepillarse los dientes no es un momento sublime sino una formalidad (ese grupo minoritario se concentra, coincidentalmente en el piso de mi oficina). Habría yo de esperar que si un colega me ve cepillarme los dientes—si bien no es empático—comprendiera, al menos, que en ese preciso momento tengo pasta dentrífica (efervescente) y, más visiblemente, un cepillo de dientes adentro de la boca.

Estoy desconcertado pues parece que al cepillarme los dientes me convierto en el portavoz de mi centro de trabajo. Aparentemente nadie comprende mi momentáneo —neta, no toma más de 15 minutos— impedimento para hablar. O de plano, no se si mi forma de cepillado genera mucha tensión o incomodidad o si rompe la armonía del silencio solemnemente sepulcral que debe privar en el baño pero invariablemente, en ese preciso momento, me lanzan una invitación a dialogar. Acaso no sería tan osado si las preguntas o comentarios que me hacen se pudieran responder con un "uhum" o un "upum", con un simple movimiento de cabeza de arriba a abajo o de un lado al otro.

Lamentablemente no es así: "oye, ¿cómo fue que empezó la bronca con los del administrativo?", "¿conoces la fórmula exacta para que determinen nuestro aguinaldo?", "¿cuál es, en tu opinión, la verdadera religión?", “¿cuál de las siete vías de San Agustín para probar la existencia de Dios ayudaría a refutar a Mausán? Justifica tu respuesta...


En ocasiones trato de salpicar a mi interlocutor con la pasta de dientes, otras veces, simplemente, hago ruidos deliberadamente incomprensibles, con la intensión de manifestar que no estoy en la mejor disposición para entablar un diálogo; en otras ocasiones nada más abro los ojos y le doy a entender a mi contraparte que de mi cabeza salen burbujas pero que si se fija bien, dentro de ellas están mis opiniones y respuestas.

Hoy en la mañana, se juntó lo peor de dos mundos. Ya mi horóscopo había hecho la premonición respecto a que mi día comenzaría de una forma aterradora: el oráculo tenía razón. Mientras me cepillaba los dientes, escuchaba pujidos dentro de uno de los baños. Conciente de lo que se avecinaba, “sólo por hoy” —me dije— “no hagas del cepillado de dientes una ceremonia”. “Apúrate, así nomás, en calor”. Así lo hice, sin embargo, fue más rápido que mi cepillo y yo. Casi lo logro. Casi.

De pronto se abre una puerta que se azota violentamente ante la pared. Quedó abierta a quemarropa. Mis piernas empezaron a temblar pero estoicamente procuré relajarme y dar la instrucción de cerrar mis orificios nasales. De pronto, escucho una voz que me resulta familiar, con un saludo que me resulta
familiar y con una figura que me resulta familiar... la de mi jefe. Solos, el y yo en el baño en un mano a mano, como retándome a respirar.

Le llamaría competencia desleal considerando que tengo un cepillo de dientes en la boca y que al mismo tiempo me está pidiendo que justifique partes del informe que entregué ayer. Hablar e inhalar en un ambiente hostil y enrarecido y yo, yo con un cepillo de dientes en la boca... conversando con el patrón.

De hoy en adelante haré lo mismo... no descansaré hasta que esté con mi jefe, lo ponga en la misma situación incómoda, lo vea a los ojos y lo señale con el índice de mi mano derecha, haga mi cabeza hacia atrás y haga JAJAJAJA, JAJAJAJAJA, hasta que finalice agarrando mi barriga con las manos para después perder mi mirada en el infinito."

Gracias Federico!


26 septiembre, 2007

Carnaval de Primavera

Como parte de los festejos del segunda aniversario de su blog preferido,Trendy Procrastinators, no se confundan, empezaremos con las colaboraciones de nuestros queridos lectores.


La primera y más puntual fue Primavera y he aquí su contribución.


"…Lo intenté, de verdad que sí… pero no pude. Quería escribir algo que resultara además de chistoso, interesante, pero no pude…
Estuve pensando y pensando… en un intento por crear un escrito creativo, terminé analizando la cantidad de pendejadas que sé… todo ese espacio de mi disco duro personal que está siendo ocupado por información tan poco relevante que podría resultar escandalosa…
Recuerdo datos tan estúpidamente inútiles como las placas de mi caribe, que robaron en 1994 afuera de la feria de Chapultepec y a la cual NUNCA volví a ver, pero recuerdo que sus placas eran 688GWZ… recuerdo también mi teléfono de cuando vivía en León, Guanajuato… cuando estaba en tercero de primaria!!! era el 7 59 39, y vivía en Cráter 133, Colonia Jardines del Moral… no sé por qué ni para qué, pero son datos que he conservado en la memoria "por si las dudas"…

Pero hay algo que intento olvidar y no puedo… no se por qué…
¿en qué se parecen un toro y un elevador? el toro es un animal que no nada, el que no nada se ahoga, al que se ahoga se le ponen las manos pesadas. Pesada se divide en dos, pez y hada: el pez es un animal que vive bajo el agua; el hada es una mujer maravillosa que te concede TODOS tus deseos, ya sea una casa, un avión o un ferrocarril. El ferrocarril pasa por debajo de la tierra, debajo de la tierra hay oro, con el oro se hacen los anillos y los anillos se ponen en los dedos. En los dedos hay uñas y con las uñas te rascas la cabeza; en la cabeza hay piojos. Piojos se divide en dos: Pi y ojos. Pi es una fracción matemática equivalente a 3.1416, y ojos son el órgano del cuerpo humano que te ayudan a distinguir que un toro y un elevador no se parecen en NADA.

¿Cuántos bytes hay ocupados con esta estupidez? Muchos…

¿Cuántos me quedan? Pocos…

¿Se puede formatear el disco duro? No lo sé…

¿quieres formatearlo? NEL, AMO mis datos inútiles!



The girl with caleidoscope eyes..."



Gracias Pily.

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