Cuando, a menudo, me encuentro circulando en bicicleta por las calles de Coconut Grove, Miami, no puedo evitar el caldo al inocente transeúnte/automivilista. Caldo, por cierto, es un término utilizado en México, más específicamente en mi prepa en Córdoba, Ver., para aquellas situaciones en las que por omisión o descuido terminas enseñando más de lo que deseabas, en este caso, los calzones. Flashback a la pubertad: un aplauso a los caldos de Fer López en el gimnasio del Tec cuando tenía 15 años, Fer era un chico muy simpático y agraciado que jugaba a fingir que te ¨pisaba¨ la panza cuando hacías abdominales, Fer hacía ejercicio en shorts amplios.
Evidentemente esto se puede solucionar con el uso de pantalón o short, en el caso del primero, muchas veces el clima de Miami no es compatible con el uso de pantalones, ni siquiera de lino; en el caso del segundo, en ocasiones no se ajusta al código de vestuario del lugar al que me dirijo, sobre todo porque, en general, soy una gran detractora del short formal.
Entonces, ¿alguien sabe una solución para mantener tu falda en su lugar cuando vas en bicicleta y el viento está en tu contra? ¿Cómo evitar, como hoy, cuando esto sucedió, el aplauso de los albañiles en una construcción? No estoy hablando de falditas, por lo general son a media rodilla, pero el viento es canijo. En caso de que no exista una solución, quizás es un buen proyecto emprendedor, alguién podría inventarla. Finalmente, mi último recurso, y es lo que es venido haciendo, es asumir mi papel de caldosa de la coloña.
Aqui la respuesta de Camila:

Aline, como experta en bicicletas y en el uso de falda en los momentos menos apropiados de la vida como los recreos escolares, los partidos de kick ball, los crudos inviernos, y esa desagradable etapa de la vida en la que te empiezan a salir pelos en las piernas pero aun eres muy pequeña para quitártelos- por que estuve en una escuela de monjas donde el uniforme consistía en una falta a la altura de las rodillas- te recomiendo el método del pañal.
Si usas una falda más o menos amplia el método consiste en tomar la punta del extremo derecho y pasarla al extremo izquierdo.
Tomas la punta del extremo izquierdo y la pasas al extremo derecho.
Posteriormente introduces la mano en el espacio surgido en el centro de la falda.
Tomas el borde, jalas, y la pasas por encima de los extremos que ya están cruzados hacia atrás.
Este método es infalible y te evita grandes penas como una vez en que iba andando en bici con Andrea y Josephine. El gracioso de Andrea que llevaba pantaloncillo, y que guiaba la expedición nos hizo pasar a Jo y a mi encima de una de las salidas de aire del metro, con consecuencias terribles. Las faldas nos taparon los ojos, nosotras nos estrellamos y la gente tuvo la oportunidad de ver todo cuanto era posible vernos….






